Vigilantes y vigiladas

Infiltración en el museo. Suplantación de la figura de autoridad y provocación a la misma. Por A. Altimiras, A. Gabilondo y M. G. Rodríguez.

En la primera parte, nos hacemos pasar por vigilantes, acosando y llamando la atención a los visitantes por diferentes motivos, absurdos o no. La reacción es siempre de subordinación.

En la segunda, tocamos las obras del museo y hacemos saltar las alarmas acercándonos demasiado a las piezas esperando la reacción de los vigilantes de verdad. El resultado es que nos miran de lejos y hasta lo encuentran gracioso, tres chicas no parecen ser una amenaza. Llaman más la atención por sacar una cámara que por tocar las obras.

Publica un comentario o deja una referencia: URL de la referencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: