El Manifiesto Futurista – Le Figaro, febrero de 1909

Filippo Tommasso Marinetti: El Manifiesto Futurista, publicado en Le Figaro el 20 de febrero de 1909. (Fragmentos).

Umberto Boccioni y Filippo T. Marinetti.

***
Queremos demoler los museos, las bibliotecas, combatir el moralismo, el feminismo y todas las cobardías oportunistas y utilitarias.

(…)

Queremos liberar a Italia de su gangrena de profesores, arqueólogos, cicerones y anticuarios. Queremos desembarazar a Italia de los innumerables museos que la cubren de innumerables cementerios. ¡Museos, cementerios! Recíproca ferocidad de los pintores y los escultores matándose entre sí, a golpes de líneas y colores en el propio museo. ¡Y pegad fuego a los estantes de las bibliotecas! ¡Desviad el curso de los canales para inundar los sepulcros de los museos! ¡Que naveguen a la deriva esas telas gloriosas! ¡Tomad picos y mazas!

¡Que se les haga una visita cada año como quien va a visitar a sus muertos llegaremos a justificarlo!… ¡Que se depositen flores una vez por año a los pies de La Gioconda también lo concebimos!… ¡Pero ir a pasear cotidianamente a los museos, nuestras tristezas, nuestras frágiles decepciones, nuestra cólera o nuestra inquietud, no lo admitimos!
¿Queréis emponzoñaros? ¿Queréis podriros? ¿Qué podéis encontrar en un anciano cuadro si no es la contorsión penosa del artista esforzándose por romper las barreras infranqueables de su deseo de expresar enteramente su sueño?
Admirar una vieja obra de arte es verter nuestra sensibilidad en una urna funeraria en lugar de emplearla más allá en un derrotero inaudito, en violentas empresas de creación y acción. ¿Queréis malvender así vuestras mejores fuerzas en una admiración inútil del pasado de la que saldréis aciagamente consumidos, achicados y pateados?
En verdad que la frecuentación cotidiana de los museos, de las bibliotecas y de las academias (¡esos cementerios de esfuerzos perdidos, esos calvarios de sueños crucificados, esos registros de impetuosidades rotas…!) es para los artistas lo que la tutela prolongada de los parientes para los jóvenes de inteligencia, enfervecidos de talento y de voluntad.
Sin embargo, para los moribundos, para los inválidos y para los prisioneros, puede ser bálsamo de sus heridas el admirable pasado, ya que el porvenir les está prohibido. ¡Pero nosotros no, no le queremos, nosotros los jóvenes, los fuertes y los vivientes futuristas!
¡Con nosotros vienen los buenos incendiarios con los dedos carbonizados! ¡Heles aquí! ¡Heles aquí! ¡Prended fuego en las estanterías de las bibliotecas! ¡Desarraigad el curso de los canales para inundar los sótanos de los museos! ¡Oh! ¡Que naden a la deriva los cuadros gloriosos! ¡Sean nuestros los azadones y los martillos! ¡Minemos los cimientos de las ciudades venerables!…
Los más viejos entre nosotros no tienen todavía treinta años; por eso nos resta todavía toda una década para cumplir nuestro programa. ¡Cuando tengamos cuarenta años, que otros más jóvenes y más videntes nos arrojen al desván como manuscritos inútiles!…Vendrán contra nosotros de muy lejos, de todas partes, saltando sobre la ligera cadencia de sus primeros poemas, agarrando el aire con sus dedos ganchudos y respirando a las puertas de las Academias el buen olor de nuestros espíritus podridos, destinados a las sórdidas catacumbas de las bibliotecas!

De El Manifiesto Futurista, de Filippo Tommasso Marinetti, Le Figaro el 20 de febrero de 1909.

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Comentarios

  • rubén ortiz  On marzo 15, 2012 at 2:30 am

    Why should this veneration of ambiguity continue? Why should confusion be a central aesthetic emotion? Is an emptiness of intent on the part of an art work really a sign of its importance?

    Christianity, by contrast, never leaves us in any doubt about what art is for: it is a medium to teach us how to live, what to love and what to be afraid of. Such art is extremely simple at the level of its purpose, however complex and subtle it is at the level of its execution (i.e. Titian). Christian art amounts to a range of geniuses saying such incredibly basic but extremely vital things as: “Look at that picture of Mary if you want to remember what tenderness is like.”

    sobre por qué las iglesias superan a los mueseos; visto en:
    http://www.huffingtonpost.com/alain-de-botton/why-our-museums-of-art-ha_b_1327694.html

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