Robos con arte. Entre el delito y la ficción

Fuente: VoiceEnOff

El cineasta Fernando Colomo se encuentra actualmente enfrascado en la postproducción de su última película, “La banda Picasso”, una comedia que narra el estrafalario, pero verídico, caso del robo de “La Gioconda” (1503-1506) de Leonardo da Vinci de las paredes del Louvre el 21 de agosto de 1911.

Otro 21 de agosto, en esta ocasión de 1961, el taxista Kempton Bunton, ejerciendo de Robin Hood de los tiempos modernos, se llevó el “Retrato del Duque de Wellington” (1812) de Goya de la National Gallery de Londres para pedir luego un rescate millonario de 140.000 libras esterlinas destinadas a ayudar a los pobres. Dicho episodio quedó plasmado apenas un año más tarde en el primer film de la saga Bond,  “Agente 007 contra el doctor No” de Terence Young.El pasado verano se cumplieron cien años de este hurto de guante blanco unánimemente considerado el expolio artístico más emblemático del siglo XX. Las teorías y versiones que circulan sobre el mismo son infinitas, como todo lo que rodea a la Mona Lisa. Y es que el caso despertó especial revuelo porque en él se vieron implicados Pablo Picasso y su amigo, el poeta y artista, Guillaume Apollinaire. Ambos fueron interrogados por la policía y Apollinaire llegó a pasar unos días en prisión. Quien finalmente acabó adjudicándose la propiedad intelectual y material de los hechos fue Vicenzo Peruggia, un operario del Louvre, amigo de los célebres acusados, que dijo haber robado la obra para vengarse del expolio napoleónico y devolverla a su Florencia natal.

Y es que el robo de obras de arte siempre ha estado rodeado de un halo de sofisticación y dandismo muy apropiado a las fantasías del séptimo arte. Fue una diosa del glamour como Audrey Hepburn quien, en la ficción de William Wyler “Cómo robar un millón” (1966), le encargó Peter O’Toole el robo de una falsa Venus de Cellini de las salas de una importante pinacoteca. Mientras que, en el remake de 1999 de “El secreto de Thomas Crow”, Pierce Brosnan se apoderaba del “San Giorgio Maggiore durante el crepúsculo” de Monet por puro amor al arte, al riesgo y a la aventura. Sean Connery, Catherine Z. Jones, Brad Pitt, Georges Clooney o Tom Cruise han sido otras estrellas de Hollywood que también se han visto tentadas, en la gran pantalla, por las delicias fetichistas de la posesión ilegal de bienes culturales.

Pero a día de hoy la realidad de estos delitos es bien distinta. Aun y en tiempos de crisis, el arte sigue presentándose como un valor de inversión seguro, y sus precios en el mercado continúan alcanzando cotas exorbitantes. De ahí que el crimen, más o menos organizado, vinculado al arte se haya intensificado en los últimos años. El hurto de antigüedades u obras poco conocidas tiene un mercado negro propio que se aprovecha de los resquicios legales que deja la precaria catalogación e identificación de estas piezas para hacerlas circular impunemente por los circuitos de tasadores, anticuarios, coleccionistas y casas de subastas. Las obras de arte de primera fila, ejecutadas por grandes figuras, ya son otro tema. Obviamente nadie va a colocar así como así un Rembrandt, un Cézanne, un Picasso o un Matisse. En estos casos, tal y como señala Noah Charney ‒historiador del arte, novelista y experto en crímenes artísticos‒, los botines se suelen utilizar para blanquear dinero, ejercer chantaje sobre compañías aseguradoras y propietarios, o incluso como moneda de cambio de drogas y armas. Charney va aún más lejos al afirmar que también sirven para sufragar actividades terroristas. El FBI, la Interpol, y, a nivel nacional, la Brigada de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil son algunas de las entidades que se dedican a combatir este tipo de delitos.

La pasada madrugada del 9 de enero unos hombres entraron en la Galería Nacional de Atenas, burlaron las alarmas del museo y, sin excesivos problemas, huyeron con un Picasso, un Mondrian y un dibujo renacentista bajo el brazo. Mientras leo esta noticia no puedo dejar de pensar que, en ese mismo instante, al otro lado del Atlántico, en las oficinas de las colinas hollywoodienses, varios magnates deben estar ya pujando por la historia.

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Comentarios

  • vudutv  On enero 9, 2013 at 1:07 am

    Aquí ya puede verse el trailer de la película de Colomo, de la que no cabe esperar gran cosa, me temo.

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