Monthly Archives: abril 2013

“Las religiones dividen, los museos forman ciudadanos del mundo”

Reflexiones de Neil MacGregor, sobre los retos a los que se enfrentan los museos de todo el mundo.

Fuente original: Artículo en El País 17-Abril-2013

Neil MacGregor (Glasgow, 1946), director del Museo Británico de Londres, divulgador radiofónico y una de las autoridades intelectuales más admiradas de Reino Unido, vino a Madrid a celebrar algo más que el préstamo de la muestra de dibujos El trazo español en el British Museum.Dibujos del Renacimiento a Goya.“Este año se cumple medio siglo de la primera vez que visité el Prado. Lo recuerdo perfectamente; iba con mis padres y me negué a salir para comer… ¡quería seguir viendo más salas!”. Entonces, MacGregor solo era un chico escocés con una curiosa idea acerca del gusto artístico: “Crecí en Glasgow, al lado de la casa del refinado Stirling Maxwell, que tenía una de las mayores colecciones de arte español. Y cuando tenía ocho años, la ciudad compró Cristo de San Juan de la Cruz, de Dalí. De modo que a tan tierna edad pensaba que los coleccionistas coleccionaban arte español y que cuando las ciudades compraban, también se decantaban por su país”.

Aquel chico se convirtió en director de museo, primero de la National Gallery y desde 2002 del British, institución que aspira a contener el mundo desde la antigüedad hasta nuestros días. También hizo historia de la radio con un programa de la BBC (que se convirtió en libro, editado por Debate) en el que dos millones de años de la humanidad quedaban explicados en 100 objetos. Sobre los retos que aguardan en el futuro a los museos charló con EL PAÍS en el moderno, soleado y apacible claustro de la ampliación del Prado, metáfora de lo mucho que han cambiado las pinacotecas en este medio siglo. “Han cambiado, sí, ¡pero los cuadros, no!”.

Mostrar el pasado en el futuro.“Siguen siendo los lugares para entender el mundo mirando al pasado. En el Prado compruebas que la historia de Europa es una sola, cultural y políticamente. Luchamos últimamente por construir una única historia Europea cuando es una historia que llevamos construyendo desde hace siglos. Los museos te permiten entender el mundo. Obviamente, el British es distinto, porque reúne objetos de todas las civilizaciones. Pero lanza el mismo mensaje: el mundo siempre ha estado conectado”.

¿Entradas gratis para todos? “La tradición en Gran Bretaña es que los museos sean gratis, porque así fue el mandato del Parlamento que los creó en el siglo XVIII. Se establecieron sin coste para los ciudadanos ingleses y extranjeros. Si quieres que la gente entienda el mundo debes hacer la entrada accesible y gratuita. Un museo es un espacio público de la mente y el espíritu que todos los ciudadanos tienen el derecho a habitar”.

Sobrevivir a los recortes. “Como en España, las instituciones de Gran Bretaña sufren recortes en la asignación pública. Los combatimos recurriendo al dinero privado; echando mano de las ventas de la tienda y también de los patrocinadores, bien sean empresas o ciudadanos individuales. Y luego compartimos nuestra colección con el resto del mundo, como creo que está haciendo con mucho criterio el Prado. En todos los continentes puedes ver en estos momentos cuadros de la pinacoteca madrileña. Eso, además de reafirmarnos en que esos tesoros pertenecen a todo el mundo, también implica que los receptores de esas colecciones apoyan las finanzas del museo”.

“Para conseguir el equilibrio perfecto no hay una fórmula. La tradición británica siempre ha sido una mezcla entre lo público y lo privado. Mitad y mitad. Creo que ese es un buen porcentaje. El Estado garantiza la continuidad y la seguridad de la colección y las empresas, los particulares y los museos del extranjero ayudan de otras maneras. La fórmula es difícil, pero clara: mucho trabajo duro. Puede ser un asunto complejo, pero recuerda a los museos cuál es su público y de qué modo deben dirigirse a él. Es importante no ser totalmente dependiente de lo privado ni de lo público; es necesario tener independencia a la hora de contar una historia académicamente verdadera”.

¿A quién sirve la diplomacia cultural? “Depende lo que entienda por ese concepto. No creo en los museos como un arma del Estado. Porque las piezas no les pertenecen. Ahora bien, al hacer viajar a las obras se crea un diálogo, un debate con la gente. Últimamente estamos prestando mucho más a China e India. Ellos nunca han tenido la oportunidad de ver las piezas del antiguo Egipto, por ejemplo. Con ellas, permitimos a esos países entrar y relacionarse con la historia de nuestro tiempo, que es una historia global. Es una forma de comunicación, pero no debe ser un subterfugio para emplear a Velázquez en el propio interés de un país o de otro”.

¿Expolio o propiedad legítima? “No creo en la devolución de las piezas si fueron correctamente adquiridas. Y sabemos que no siempre fue de esa manera: hubo un montón de saqueos en la II Guerra Mundial. Las cosas no han mejorado mucho en los últimos 30 o 40 años. Pero si los objetos fueron obtenidos legalmente, como sucedió con el Partenón, no entiendo por qué habría que devolverlas. Sucede lo mismo con las pinturas flamencas del Prado, ¿por qué deberían devolverse? Aquí están accesibles a todo el mundo. El gran desafío es luchar contra las excavaciones ilegales y ser capaces de compartir estos tesoros con todo el mundo. Estas joyas no pertenecen a París, a Berlín o a Madrid, sino que estas ciudades deben compartirlas. Las religiones dividen, los museos forman ciudadanos del mundo”.

Desafíos. “El peligro para el futuro de los museos es el nacionalismo. La misma existencia de las colecciones de arte supone una negación del nacionalismo, porque aportan una visión de la humanidad en su conjunto. Quizá es más importante hoy que nunca, cuando vemos los peligros de la división por todo el mundo. Estas colecciones nos enseñan a compartir”.

¿Hay un límite para el número de visitantes? “Es un gran dilema. Nosotros tenemos seis millones. Hay un límite, indudablemente. Tenemos que ser capaces de acomodar nuestros edificios a esa demanda. Y luego, volvemos a la idea del museo viajero; si los visitantes no pueden venir aquí, podemos mandarles las piezas. También hay que trabajar por hacer las colecciones accesibles para todos, en la Red y también en los teléfonos inteligentes. Y lo que hacen los móviles es hacer accesible la colección a todos los usos”.

Descartes en el Museo de Cera de Madrid

Idas, venidas y defenestrados en el Museo de Cera

Fuente: El Mundo

Marichalar y Pantoja han desaparecido del museo. Urdangarin ha sido reubicado. | Efe/EP

El Museo de Cera de Madrid ha hecho de su exposición un reflejo de la realidad social con decisiones como relegar a un segundo plano a Iñaki Urdangarin por su imputación en el caso Nóos y retirar la figura de la tonadillera Isabel Pantoja este martes, horas después de ser condenada por blanqueo de capitales.

Burladero sin Pantoja. | Efe

Fuentes del museo aseguran que el centro “siempre se va haciendo eco de las circunstancias que van pasando”, algo que no se circunscribe a los escándalos judiciales sino que también afecta a cuestiones sentimentales: la escultura de cera de Jaime de Marichalar se retiró tras su divorcio de la infanta Elena.

Ex presidentes

Tampoco los ex presidentes del Gobierno permanecen eternamente en la exposición del museo.Sus bustos son trasladados al almacén “por falta de espacio”una vez pierden las elecciones y están listas las réplicas en cera de sus sucesores.

Así ocurrió con José Luis Rodríguez Zapatero en marzo de este año, cuando cedió el protagonismo a Mariano Rajoy, que juró el cargo en diciembre de 2011 y es el primer presidente que figura junto al conjunto de la Familia Real en lugar de en la sala de jefes de Estado, como hasta ahora era habitual.

El Museo consideró que ubicar a Rajoy junto a los Reyes era más conveniente debido a que la zona en la que se encuentra la Familia Real, a la entrada, se ha quedado muy vacía, tras ser retiradas las figuras de los dos yernos de los Reyes, primero, Jaime de Marichalar, y después, Iñaki Urdangarin.

Urdangarin

Cuando la Casa del Rey apartó al marido de la infanta Cristina de los actos oficiales por la investigación judicial sobre sus negocios, se le buscó también otro sitio y trasladó su estatua mirando hacia la galería del deporte y vestido con atuendo casual.

La figura del duque de Palma aparece ahora con indumentaria informal, vestido con jersey y pantalón de calle, y mirando hacia la galería donde se encuentran deportistas como los futbolistas Iker Casillas y David Villa, o el ciclista Miguel Indurain.

La figura de Urdangarin entró a formar parte de la colección del museo en calidad de esposo de la infanta Cristina y no por su condición de exjugador de balonmano, motivo por el que se ha decidido su traslado junto a la sección de deportes pero no vestido con atuendo de deportista.

El Museo de Cera de Madrid reaccionó este martes con premura a la actualidad al anunciar la retirada de la figura de Isabel Pantoja el mismo día que era condenada por la Audiencia Provincial de Málaga a dos años de prisión, en la que no ingresará, y a una multa de 1,1 millones de euros.

La escultura se encontraba en el escenario taurino junto al que fuera su marido, el fallecido torero Francisco Rivera ‘Paquirri’, y la actriz estadounidense Elisabeth Taylor, gran asidua de los ruedos en la década de los cincuenta.

Un pase de Fito Rodríguez.

Pinturas de agente secreto

“La vanidad del hombre invisible”, de Begoña Huertas. Fuente: Diario.es

Resulta difícil mantener durante mucho tiempo el anonimato porque es fácil ceder a la vanidad de mostrarse, y lo cierto es que a la larga nadie se resiste al reconocimiento de los otros.

El más secreto de todos los servicios secretos, el MI6, el Servicio de Inteligencia Secreto Británico, en un acto sin precedentes, invitó a un pintor a “pasar un año con ellos” y retratar –es decir, mostrar, hacer visible–, “desde dentro”, el mundo de la clandestinidad y el espionaje.

Esto sucedió con ocasión del centenario del MI6 en 2009, y el pintor elegido fue el artista londinense James Hart Dyke, que realizó su trabajo bajo un control estricto y el juramento de guardar secreto absoluto. Las pinturas resultantes se expusieron y vendieron después en una prestigiosa galería del Mayfair de Londres bajo el título A year with MI6.

 

'Espionage' James Hart Dyke

‘Espionage’ James Hart Dyke

 

Leyendo en la Red comentarios sobre este insólito hecho, veo que se insistió mucho –tanto entre los agentes “retratados” como en las críticas sobre la exposición– en que el resultado reflejaba las horas aburridas del trabajo de espionaje y mostraba por tanto la realidad cotidiana más prosaica, en consecuencia la más real, desmitificando de esta forma el mundo de de las misiones trepidantes y de aventuras en destinos exóticos que tanto la literatura como el cine habían contribuido a crear.

Desde mi punto de vista, sin embargo, las pinturas de Hart Dyke mantienen esa tensión dramática y peliculera. No lo digo en sentido negativo, porque de hecho me gustan, pero lo cierto es que muestran un mundo desdibujado que precisamente potencia la atracción por lo semioculto, por lo clandestino.

Antes de la exposición abierta al público, se presentó una muestra privada en los cuarteles del MI6.Waiting in the hotel room fue la pintura preferida de los trabajadores del servicio secreto. No es difícil imaginar por qué. Ellos argumentaron que se reconocían en esa escena, en las horas de espera transcurridas en un hotel… Sí, vale, pero reconocerán que el cuadro es “puro Bond”. Insistían en hablar del reflejo veraz de un mundo cotidiano y alejado del glamour, pero sin embargo el cuadro más valorado es el de un hombre, con un traje que le sienta como un guante, que mira por la ventana mientras a su espalda reposan sobre una mesa dos copas, una botella y una hielera. La habitación no es un cuchitril de mala muerte y él tiene buen tipo, prácticamente tiene la silueta –sí– del agente 007.

 

'Waiting in the hotel room' James Hart Dyke

‘Waiting in the hotel room’ James Hart Dyke

 

Aunque su razón de ser sea precisamente el anonimato, la vida en la clandestinidad, aunque su esencia no sea otra sino desaparecer, pasar desapercibido, el Servicio de Inteligencia Secreto Británico utilizó esta imagen –el cuadro Waiting in the hotel room– para su campaña de reclutamiento.

Los cuadros que James Hart Dyke realizó para este encargo reproducen formas borrosas, aguadas, en ellos las personas llevan trajes que se confunden con el fondo y este aparece vago, indefinido. En ese mundo de sombras y medias verdades, la intriga, la literatura, está asegurada. Un reflejo realista de un señor –¿grueso?– con una bolsa de supermercado, por ejemplo, esperando en un semáforo para cruzar la calle en un escenario de líneas precisas a plena luz del día… no sería lo mismo. Yo en estas pinturas no veo la claridad –insustancial, banal, sí– de lo cotidiano, por el contrario todo es difuso, impreciso. Son pinturas un poco siniestras, y es lo que tienen de excitantes.

Tampoco estas imágenes rompen estereotipos. Los hombres, trajeados y con buena planta, conspiran. Las mujeres, de aspecto algo más normal, aparecen solas o confundidas entre la gente de la calle.

 

Obra de James Hart Dyke para el MI6

Obra de James Hart Dyke para el MI6

 

 

'Meeting an agent' James Hart Dyke

‘Meeting an agent’ James Hart Dyke

 

¿Por qué el MI6 eligió a este pintor? James Hart Dyke, entre 1999 y 2008 había acompañado como artista oficial al príncipe de Gales en sus giras por Extremo Oriente, Oriente Próximo, África y el golfo Pérsico. Sí, James Hart Dyke viene a ser como un pintor de cámara, un pintor de corte, el Velázquez del siglo XXI para la Casa Real británica. Incluso le han encargado también, recientemente, los diseños de los menús de algunas de las cenas ofrecidas en el Palacio de Buckingham. Si James Bond al servicio de su Majestad no existe, al menos la Reina sabe que cuenta con este otro James, James Hart.

Aquí tienes su página web, donde se pueden ver más muestras de su trabajo para el MI6, ese servicio supersecreto que no pudo resistirse a la vanidad de mostrarse: James Hart Dyke official website.

Un pase de Fito Rodríguez.

The Decapitation of Margaret Thatcher, the Statue

Sobre la escultura de Margaret Thatcher realizada por el artista Neil Simmons y su decapitación cometida en 2002 por el productor de teatro Paul Kelleher.

En relación al entierro de Margaret Thatcher, ocurrido el día de hoy 17 de Abril.

Fuente original en Hyperallergic, por  Hrag Vartanian.

What looks like the scar of the 2002 attack is still visible after the repair.

When I was in London last January, I had the chance to visit a hidden gem — well, depending on how you define “gem” — of a sculpture in the Guildhall Art Gallery in central London. Neil Simmons’ marble likeness of former British Prime Minister Margaret Thatcher has a very pretentious (as you might expect) name, “Rt. Hon. The Baroness Thatcher of Kesteven, L.G., O.M., F.R.S.” (2001), and it sits in the corner of this small art museum with an excellent collection of Pre-Raphaelite painting.

Why such an important — if controversial figure — in contemporary Britain would be tucked into the corner of the city’s official art gallery is an interesting story, as it wasn’t always the case.

On July 3, 2002, theater producer Paul Kelleher, at the time 37, decapitated the eight-foot marble statue of the former British Prime Minister, which was once more prominently displayed at the Guildhall Art Gallery. He swung at the statue with a cricket bat concealed in his trousers, then used one of the “heavy metal poles that are used to support the rope cordon” to decapitate the statue. After the beheading, he waited for the police to arrive.

Afterwards, Kelleher explained his crime:

“I haven’t really hurt anybody, it’s just a statue, an idol we seem to be worshipping to a greater extent.” He later explained his defence involved his “artistic expression and my right to interact with this broken world.”

He was eventually convicted of criminal damage and sentenced to three months in jail.

Sculptor Neil Simmons told the BBC at the time he was “deeply saddened” by the damage, while Thatcher said nothing and released no official statements.

After the incident the museum repaired the damage, moved the statue to the corner, and encased it in glass. There it sits, away from the spotlight.

Neil Simmons, “Rt. Hon. The Baroness Thatcher of Kesteven, L.G., O.M., F.R.S.” (2001) (all photos by the author for Hyperallergic)

It’s worth mentioning that the now infamous sculpture was judged “too domineering” by the National Portrait Gallery in London, which refused the work before it was finally placed at Guildhall, and it’s not the only official statue of Baroness Thatcher — another one is housed in the Houses of Parliament.

Now, after yesterday’s death of the Iron Lady, there are calls by some people in the UK — most British conservatives and military officers — to erect a new statue to Thatcher on thefourth plinth in Trafalgar Square. This is the same plinth that has been used as a site for temporary contemporary art installation since 1998. The fourth plinth was originally intended as the pedestal for a statue of William IV, but lack of funding left it empty for over a century before contemporary art lovers got a hold of it.

Will the UK decide to forgo a great contemporary art site that has featured work by Marc Quinn, Antony Gormley, Michael Elmgreen and Ingar Dragset, and others for a monument to British conservatism? Whatever the decision, I think it will be very telling.

Picasso se larga de Málaga

La Policía Local ha enviado una nota de prensa y unas fotografías para informar a los medios del fallido intento de fuga de Pablo Picasso. Probablemente para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la fecha de su fallecimiento (08/04/73), a los 91 años. Es indudable que el artista ha recibido ayuda de alguien, un comando suficientemente preparado como para estudiar concienzudamente el dispositivo de anclaje de su figura al banco de piedra para después poder liberarle de él sin menoscabo ninguno de su integridad física. Lo contrario del vandalismo. El acto puede dar lugar a sospechar de gente joven, pero el dominio técnico de las herramientas, y el hecho de que abandonaran al viejo artista apenas unos metros más allá, también puede inducir a pensar que el grupo de socorro está formado por gente mayor, consciente de la necesidad de liberarse que sentía el que fuera fugaz vecino de la plaza. No hay arma más cargada de futuro que una llave Palmera en manos de un yayoflauta dispuesto a cambiar el devenir-arte de la ciudad sitiada.

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Las fotografías que ha enviado la Policía Local en un insólito ejercicio de transparencia que no por honrar al rigor deja de ser una llamada al cachondeo público (del que esta ciudad anda tan necesitada) de respuesta más que previsible. Aún así, el modo en que se ha completado el trabajo policial, con una fotografía centrada en la ausencia de la figura y la presencia de su rastro, infunde de un aura poética tan involuntaria de su parte como extrañamente contemporánea en un sentido inesperado: la evasión de Picasso tiene, por fin, colaboradores en todos los estratos, desde los modelos de subversión en la institución-arte, o las formas de acción de la institución-mantenimiento, a las estrategias de archivo de la institución-control (Groys acecha en la comisaría).

A diferencia de la primera vez, en la que tanto éxito le acompañó, este nuevo intento de fuga del artista ha culminado en fracaso. No ha podido ser. Pero es un signo inequívoco de que algo está empezando a cambiar en la ciudad. Ese fenómeno que Rogelio López Cuenca denominara con su habitual precisión la picassización de Málaga, decretado por la institución-institución, ha comenzado su descomposición. Después de esto, podrá venir el concejal Damián Caneda a reinaugurar su reposición, el alcalde De la Torre a echar una mano en el momento de la foto autocelebrativa, la concejala de playas a ver dónde pone otro chiringuito y quién sabe cuántos exponentes de la ubicua institución local, todos ellos antes de que lo vuelvan a colonizar turistas con su cámara digital. Nada de eso podrá superar la imagen definitiva, tomada por la Policía Local: la ausencia de Picasso deja su rastro, pero no llega a institucionalizarse como tal. Definitivamente: se puede vivir sin Picasso. Y todo con un mínimo esfuerzo ciudadano.

Fuente: El Observador

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Ojo con los jarrones chinos

Una visitante ha roto accidentalmente, al tropezar, uno de los jarrones que integran una instalación del artista chino Weiwei en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), en la Cartuja de Sevilla.

Según han informado hoy a Efe fuentes del CAAC, el accidente se produjo ayer cuando una señora mayor tropezó y cayó sobre el jarrón.

El jarrón es uno de los 96 que integran la instalación denominada Ghost Gu Coming Down the Mountain, que ocupa íntegramente una de las salas de exposición.

Estos 96 jarrones de porcelana se muestran conformando ocho filas, con una docena de ellos en cada una, perfectamente alineados, de modo que los visitantes transitan alrededor del rectángulo que conforman estas piezas.

Se da la irónica circunstancia de que en uno de los vídeos que integran la exposición de Weiwei se ve al artista chino dejando caer, y rompiéndolos, jarrones chinos de porcelana, dejando además la duda de que sean antiguos y valiosos o copias.

El CAAC ha emitido un comunicado en el que asegura que han tomado las “medidas oportunas para preservar la obra” y ha informado al artista de lo sucedido.

“En estos momentos se están elaborando los informes técnicos y científicos preceptivos para solventar los efectos del incidente y volver a abrir la sala a la visita pública”, añade el comunicado

La exposición de Ai Weiwei, titulada Resistencia y tradición, permanece abierta al público, al igual que el resto de las muestras y el monumento que aloja al museo.

Desde su inauguración el pasado 1 de febrero, la exposición ha registrado 30.000 visitas y su pieza más conocida es Pipas de girasol 2010, una instalación que ya mostró en la londinense Tate Modern y que, en el caso de Sevilla, está integrada por unos 3,3 millones de pipas de girasol hechas en porcelana, que pesan unas cinco toneladas y que cubren, como una alfombra, el suelo de una sala.

Fuente: La Vanguardia

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El Louvre prohibirá la entrada a aquellos visitantes que hayan violado repetidamente el reglamento de visita

 

El Museo del Louvre de París, la pinacoteca más visitada del mundo, ha cerrado hoy sus puertas ante una protesta de los agentes de seguridad, que dicen no dar abasto ante el recrudecimiento de la acción de los carteristas desde hace meses. Un millar de agentes trabajan en la pinacoteca, de los que la mitad está presente a diario.

Un total de 200 empleados del Louvre decidieron ejercer su derecho a no permanecer en su puesto de trabajo, al tiempo que una delegación de los vigilantes fueron recibidos por la dirección a la que manifestaron “su preocupación por el recrudecimiento de los tirones y de las consecuencias que tienen los carteristas en sus condiciones laborales”, explicó el museo en un comunicado.

La dirección señaló en ese comunicado que muestra “su apoyo total” a los vigilantes, e insistió en que “ha avisado desde hace meses a los poderes públicos” que “tiende a agravarse” pese a las medidas que se han puesto en marcha.

Según el relato de los vigilantes, cada vez hay más carteristas y se muestran más agresivos. En muchos casos se trata de menores que, tras ser detenidos por la policía, quedan rápidamente en libertad y vuelven a las andadas en pocos días.

Para hacer frente a este contexto, el Louvre indicó que va a poner en práctica una nueva medida que permitirá a sus agentes prohibir la entrada a los accesos subterráneos del museo a “personas que hayan cometido de forma segura actos delictivos o que hayan violado de manera repetida el reglamento de visita”.

En diciembre pasado, ya había formalizado una denuncia ante la Fiscalía de París, establecido una cooperación más estrecha con los servicios policiales y se había dirigido a los consulados de los países de donde proceden buena parte de los visitantes de la pinacoteca para que previnieran a sus ciudadanos del riesgo de sufrir tirones y la fechorías de los carteristas.

Fuente: El País

Dos videos del MoMA sobre Fluxkit


Alison Knowles discusses the Fluxkit.
During the course of the exhibition, the display of Fluxkits-collective groupings of Fluxus Editions assembled by George Maciunas-will change. Artists-some who were original members of Fluxus-have been invited to select objects from the kits and determine their arrangement.
© 2011 The Museum of Modern Art, New York


“A Personal History of Curation”, Pope.L | Thing/Thought: Fluxus Editions, 1962-1978, at MoMA. Narrative involving the Fluxkit, created by Pope.L.
Filmed on December 13, 2011, in conjunction with the exhibition Thing/Thought: Fluxus Editions, 1962-1978
On view at MoMA September 21, 2011-January 16, 2012
Thanks to David Hart, Dan Phiffer, Gretchen Wagner, the artist’s sister and her husband Jim, Jim Calder, Jim Pruznick, Jim Jeffers, Tati and Mitchell-Innes and Nash, New York

Los visitantes del museo pagarán por el tiempo de visita

El Museo de Ideas e Inventos de Barcelona (Miba) ha implantado una nueva modalidad de acceso, cobrando a los visitantes según el tiempo que permanezcan en la sala con una tarifa de 0,20 céntimos por minuto, emulando el funcionamiento de los aparcamientos.

Según ha informado el centro en un comunicado, los cinco primeros minutos son gratis, en un sistema de cobro que ha entrado en vigor desde este martes. Esta nueva modalidad se ofrecerá de martes a viernes en el horario habitual del museo y convivirá con las demás tarifas y ofertas de entrada al centro, pudiendo escoger los visitantes.

Si estos permanecen 15 minutos pagarán dos euros, mientras que pagaría los siete euros actuales en 40 minutos de visita (el tiempo promedio de visita habitual al Miba). El precio máximo que se puede llegar a pagar por un tiempo indefinido es de 12 euros, aunque se superen los 60 minutos equivalentes de visita.

El museo ha explicado que este nuevo concepto es obra del creativo e inventor Pep Torres, director y fundador del museo, quien plantea a los visitantes: “Si sólo quiero entrar en el Louvre para ver ‘La Gioconda’ porque no dispongo de tiempo suficiente para ver toda o parte de la colección, por qué no pagar por el tiempo que tardo en hacerlo?”.

Fuente: El País

Con el colmillo a casa

Un hombre ha sido sorprendido en el Museo de Historia Natural de París serrando uno de los colmillos de un esqueleto de elefante que perteneció a Luis XIV. El ejemplar fue un regalo ofrecido al monarca en 1668. Fuente: The Guardian

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Un judío en la vitrina

Polémica exposición sobre los judíos en Alemania, protagonizada por el artista Sharon Adler. Fuente: El País.

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Entre las críticas más prominentes está la del secretario general del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Stephan Kramer, que ironizó ante la agencia neoyorquina AP preguntándose: “¿Por qué no le dan un plátano y un vaso de agua al judío?”.

Los jefes de seguridad del museo, uno de los mejor vigilados de la ciudad, dicen no tener “ninguna constancia de manifestaciones o protestas” contra la exposición.

Arte, gusto y ley

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En una calle de Madrid, 2013.

En el Palacio de Velázquez de Madrid

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La prudente distancia del Guernica

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Foto de Manuel Pérez Barriopedro de un Guardia Civil, arma en mano, junto al cristal blindado que protegía el Guernica tras su llegada al Casón del Buen Retiro de Madrid, en 1981.

La llegada de la obra fue celebrada como el “final de la transición” por el director general de Bellas Artes, Javier Tusell:

En 1995, se retira el cristal blindado. Ello se debía, según la ministra de Cultura, Carmen Alborch, a que “España vive un momento de madurez ciudadana que permite la contemplación del cuadro sin temor a riesgos desagradables.”

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Vigilante junto al Guernica, 2013.

Qué diferente la manera que el propio Picasso eligió para presentar la obra en Milán en 1953, con motivo de la retrospectiva realizada en el Palazzo Reale.

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En el Museo Thyssen de Madrid

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Picasso en Palestina

El cuadro Busto de mujer de Pablo Picasso, llega a Ramala, Palestina.

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Más info en Aljazeera

Un pase de Sandra Amutxastegi y Alba Braza.