Monthly Archives: junio 2013

John Constable Painting Attacked by Fathers 4 Justice

Paul Douglas Manning, 57 años, de Shieffeld es uno de los miembros de Fathers 4 Justice. Después de haberlo detenido, la policía lo declara como responsable de pegar una fotografía de su hijo sobre la pintura The Hay Wain de John Constable como acto reivindicativo sobre la custodia de su hijo. En de la fotografía, había escrita la palabra “Help” y parece no haber dañado al cuadro. Esta acción ha sido llevada a cabo después de 5 años de intentar recuperar a su hijo por la vía legal y después de convocar a Fathers 4 Justice a llevar a cabo una acción semanal. Esta organización defiende los derechos de los padres desde 2002 y han ganado mucha atención de los medios debido a la naturaleza de sus actos reivindicativos.

El ataque al retrato de Isabel II también se atribuye a uno de los miembros de la misma organización, Tim Haries de 41  años. Tim ya está en trámites con la justicia y parece ser que, pese a la negativa de Manning a colaborar, va a tener que hacer lo mismo o buscar otras vías para que le absuelvan de los cargos criminales.

Hace poco, un artículo en The Guardian especulaba sobre si existe una moda a atacar obras de arte. Y ayer el Huffignston Post incluía unas diapositivas sobre The Art of Vandalism. Parece ser que los ingleses la tienen tomada con el valor económico y simbólico del arte, de modo que en las próximas semanas subiré más material relacionado con esto.

Gracias a Elena Vozmediano por el pase!

Fuente: MailOnline

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A man thought to be a campaigner for Fathers 4 Justice has been charged with criminal damage after a picture of a boy was stuck to one of the country’s most famous paintings.

Paul Douglas Manning, 57, from Sheffield, was arrested yesterday after a photograph was stuck to the canvas of John Constable’s The Hay Wain at the National Gallery.

He appeared at Westminster Magistrates’ Court today where he was bailed to appear at Southwark Crown Court on July 12.

The incident comes two weeks after a man, also linked to Fathers 4 Justice, was accused of defacing a portrait of the Queen at Westminster Abbey.

A spokesman from the group, which campaigns for fathers’ custody rights, yesterday claimed responsibility for the latest attack.

In a statement it said it was a ‘final act of desperation’ after a man lost a final appeal in the High Court over custody rights to his son.

Gallery curators said there was ‘no lasting damage’ to the painting, which was completed by Constable in 1821 and shows a hay cart crossing the River Stour near Flatford Mill in Suffolk.

A National Gallery spokesman said: ‘No damage to Constable’s original paint occurred and there is no lasting damage to the painting.

‘We are currently investigating this with the police.’

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VANDALISED THE HAY WAY PAINTING BY JOHN CONSTABLE

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The painting was due to be put back on display today, she added.

Separately, a court was told yesterday that a Fathers 4 Justice campaigner caused up to £10,000 worth of damage when he allegedly defaced a portrait of the Queen at Westminster Abbey.

Tim Haries, 41, from Doncaster, is accused of daubing the artwork, created for the Diamond Jubilee, with the word ‘help’ after smuggling spray paint into the Abbey on June 13.

The £160,000 painting, called The Coronation Theatre, had only been on show for two weeks.

Haries is due to stand trial after indicated a plea of not guilty to one count of criminal damage at Southwark Crown Court yesterday.

Fathers 4 Justice yesterday called on fathers to take direct action ‘to defend themselves and the 1,000 families a week destroyed in the secret family courts’.

It also said it was refusing to deal with the national media because of ‘inaccurate and misleading reporting’ of its campaign.

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Sobre la exposición de restos humanos

Un estudio revela que los museos británicos toman más precauciones a la hora de exponer momias, huesos y otros restos humanos, incluso de animales, por temor a posibles críticas de visitantes y colectivos pese a que, según las estadísticas, el 91% está afavor de que se muestren.

Fuente: Público.es

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¿Tienen derechos humanos las momias de Egipto? Dicho de otra manera, ¿la exposición de sus restos vulnera su derecho a la privacidad? La pregunta parece un tanto ridícula, pero los museos británicos llevan un tiempo haciéndosela, y la respuesta no es negativa. De repente, les ha entrado miedo.

La socióloga Tiffany Jenkins ha hecho un recuento de esta nueva política en su libro Contesting Human Remains in Museum Collections y el resultado es sorprendente.

El Museo de Londres retiró huesos deformados que revelaban una malformación producida por la falta de nutrición. El Museo de la Universidad de Manchester hizo lo mismo con una cabeza momificada de la Edad de Hierro, de aspecto algo horripilante.

En Manchester cubrieron las momias con sábanas de lino hasta que tuvieron que rectificar por el rechazo de los visitantes. ¿Cuál es el interés de examinar momias si lo único que puedes ver es un trozo de tela?

La galería egipcia del Museo de Bristol expone un cuerpo en posición fetal dentro de una caja que sólo se ilumina si aprietas un botón. Pero sus ataúdes con momias están medio tapados, como si diera vergüenza husmear en su interior. Lo curioso es que todo esto no se debe a ninguna imposición del público. Una encuesta de 2010 revela que el 91% está a favor de que se expongan restos humanos. El 52% dice que con independencia de la edad que tengan. El 27% pide que al menos tengan cien años.

“No es algo exigido por la presión popular, sino por la inseguridad profesional (de los responsables de los museos) dice Jenkins. Desgraciadamente, perjudica a los millones de personas que disfrutan aprendiendo al ver restos humanos, y tiene un impacto negativo en la investigación”.

Los museos actúan por una especie de temor preventivo a las críticas. Saben que la sensibilidad de la gente ha cambiado en muchos temas y se adelantan así a cualquier protesta. El Museo de Historia Natural continúa exponiendo animales disecados, pero se apresura a señalar en un cartel que son ejemplares antiguos y que esa es una práctica abandonada.

En la última década, se han dado casos similares a los del hombre de Banyoles. Un museo de Glasgow devolvió antiguas cabezas de maoríes a Nueva Zelanda para que fueran enterradas.

Sí hay un grupo que está contra la exposición de restos humanos. Podríamos denominarlo religioso estirando mucho el significado de la palabra. Se trata de la asociación pagana Homenaje a los Muertos Antiguos.

También opinan de forma similar los grupos druidas, que tienen estatus de religión en Reino Unido, irónicamente definidos en su momento por la revista Spectator como “la religión sin las partes aburridas”.

“Nadie es dueño de los restos humanos”, señaló a The Guardian Emma Restall, del grupo pagano. “Lo que queremos es que se consulte a la gente local, grupos paganos, arqueólogos y científicos sobre lo que se debe hacer. Es posible que haya que exponer los restos de una forma más respetuosa”, añadió.

En cualquier caso, la presión sobre los museos no es muy grande. Son los propios conservadores los que parecen estar echándose atrás, aunque terminarán consiguiendo que nadie vaya a los museos si sólo se pueden ver cajas.

Why the sudden trend to attack paintings?

Podríamos afirmar que existe una moda por atacar y pintarrajear pinturas?

Este artículo en The Gaurdian expone los recientes casos de pintadas al retrato de Isabel II, a un mural de Mark Rothko y a La libertad guiando al pueblo para especular sobre algunos posibles motivos al respecto. Lástima que no lo desarrolle en más profundidad.

Gracias Elena Vozmediano por el pase!

Queen

The Queen’s portrait and (right) an image of it after the attack. Photograph: Getty Images

 

Is there a sudden fashion for attacking works of art? The recent paint assault on a portrait of the Queen in Westminster Abbey was the latest in a stream of acts of art vandalism.

Last October at Tate Modern a man scribbled on Mark Rothko’s Black on Maroon. He claimed his destructive act was a creative gesture, but this cut no ice with a judge, who sentenced him to two years in prison. This February, a woman defaced one of the icons of French art, Liberty Leading the People by Delacroix, at the new outpost of the Louvre in Lens.

That is three highly publicised art attacks in less than a year. It looks as if a shared spirit is gripping the assailants. In all three cases over just a few months, each attacker thought she or he was making some kind of public statement. This is in contrast with previous art vandals who have attacked works such as Poussin’s The Adoration of the Golden Calf or Rembrandt’s Danae for more baffling reasons. The latest art attackers are saying something, or think they are. Vladimir Umanets damaged the Rothko in the name of an art movement called “yellowism”. The art assailant who picked on the Delacroix wrote “AE911” on it with a marker pen – referring to a website that deals in 9/11 conspiracy theories. The suspected royal-art defacer also has a cause – reportedly wanting to draw attention to his having lost contact with his children.

Museums hate articles such as this one, for a good reason: they fear that publicising art vandalism invites more. And it is plausible that a real lust to attack art is gripping people who have noticed the sheer publicity it can bring to what might otherwise be lost causes.

This is an age of protest. If you have a cause you can share with lots of other people, you take to the streets. But what if your cause is too strange or overlooked for mass protest? Attacking an authority figure is one way to get it in the headlines, and as authority figures go, paintings are vulnerable. A portrait of the Queen has a lot less security around it than the woman herself. A museum is a tranquil place where a moment of destruction can catch guards unaware. The results can be gratifying, if you are desperate to get your voice heard.

Manchester Museum bosses puzzled by ancient Egyptian statue which mysteriously turns itself

El Museo de Manchester afirma que una estatua egípcia gira sobre sí misma 180 grados durante el día. Lo documenta el vídeo de más abajo.

Algunos de los comentarios a la noticia por parte de los lectores especulan sobre el asunto: podría deberse a campos magnéticos, a vibraciones de la vitrina al acercarse los visitantes, a manipulaciones por parte del mismo museo por necesitar de fondos, etc

Fuente: The Independent

Gracias a Santi Méndez por el pase.

Bosses at Manchester Museum have been left puzzled by the mystery of an ancient Egyptian statuette which – a video has revealed – seems to turn itself around 180 degrees in its display case.

The 10-inch tall statue of Neb-Sanu, which dates back to 1800 BC, was found in a mummy’s tomb and has been at the Museum for eighty years.

And now a time-lapse video clearly shows it turning on its axis during the day, apparently of its own volition. During the night, however, it remains still.

Campbell Price, an Egyptologist at the museum, suggests the museum may have been struck by ancient curse.

He told the Manchester Evening News: “I noticed one day that it had turned around. I thought it was strange because it is in a case and I am the only one who has a key.

“I put it back but then the next day it had moved again. We set up a time-lapse video and, although the naked eye can’t see it, you can clearly see it rotate on the film. The statuette is something that used to go in the tomb along with the mummy.

“Mourners would lay offerings at its feet.

“In Ancient Egypt they believed that if the mummy is destroyed then the statuette can act as an alternative vessel for the spirit. Maybe that is what is causing the movement.”.

But he said Professor Brian Cox, who teaches physics at the university, has given a more worldly explanation: “Brian thinks it’s differential friction, where two surfaces – the serpentine stone of the statuette and glass shelf it is on – cause a subtle vibration which is making the statuette turn.

“But it has been on those surfaces since we have had it and it has never moved before. And why would it go around in a perfect circle?”

Paloma Valdés visita la exposición de arte moderno, 1963

Fuente: Mundo Hispánico, nº 184, Madrid, julio de 1963. Revista oficial del Instituto de Cultura Hispánica, organismo a cargo de la política artística del gobierno durante la dictadura.

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‘Scandalising’ ancient nudes pulled from Qatar exhibit

Qatar pide a Grecia que retire dos esculturas por representar a dos hombres desnudos. Evidentemente, un largo debate se abrió a partir de este hecho y lo que suponía una colaboración entre los dos países.

Fuente: International Business Times

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A museum exhibition in Doha that was supposed to open a “bridge of friendship” between Greece and Qatar ended in embarrassment for both after a Greek cultural minister refused to let Qatari officials cover the genitalia of two traditional Greek nudes.

Qatar Museums Authority’s “Olympics: Past and Present” exhibition at the Qatar Olympic and Sports Museum opened March 27 with what it has been described as the largest showcase of its kind tracing the ancient and modern Olympic Games.

The statues in question, dating to between the sixth and second centuries B.C., were to be the centerpiece of the “Olympia: Myth – Cult – Games” section, which takes visitors through the history of ancient Olympia with more than 600 original objects on loan from the National Archeological Museum, the Numismatic Museum and the Museum of Olympia, birthplace of the games.

The cultural exchange was widely regarded as a way for cash-strapped Greece to woo investors from the energy-rich Persian Gulf emirate, which has filed two unsuccessful bids in recent years to host the Olympic Games.

In January, Greek Prime Minister Antonis Samaras announced that Qatar would invest as much as €1 billion ($1.3 billion) in a joint fund with Athens. Shortly afterward, the emir of Qatar, Sheikh Hamad bin Khalifa Al Thani, bought six isles in the Ionian Sea for his three wives and 24 children. Then, in March, Greece’s junior minister for culture, Costas Tzavaras, traveled to Doha on a bridge-building mission to tour the then-forthcoming Olympics exhibit, and that’s when relations between the two nations soured.

“Organizers in Qatar wanted to cover up the statues’ members with black cloth,” a culture ministry source told Agence France-Presse. “So they were never put on display. They went back into storage and returned [to Greece] on April 19.”

The statues, a Classical Greek youth and a Roman-era copy of an athlete, are now back on display at the National Archeological Museum. Like the Olympic competitors of antiquity they depict, both are shown sporting in the nude.

Qatari officials insisted the drapes were a precautionary measure to avoid “scandalizing” female visitors, but, in the end, Greece objected, saying the statues should be displayed in all their anatomical glory.

A representative of the Qatar Museums Authority, or QMA, told Doha News that initial AFP reports last week were false, and that the statues’ removal was “not due to censorship.”

“The decision to remove the objects was based on the flow of the exhibition, awareness of the outreach to all schools and families in Qatar, and desire to be sensitive to community needs and standards,” the QMA representative said.

Doha News explained that residents of the Middle East hold conflicting views on the arts, citing a survey last year showing that six out of 10 Arabs expressed support for government censorship of the arts.

Respondents said regulatory bodies and state-affiliated institutions were necessary, given that art could be “inappropriate” and offend “religious beliefs.”

Interestingly, while QMA authorities reportedly deemed the male genitalia too tantalizing for female visitors, they seemed to have had no problem with female breasts scandalizing the males. Statues like the partially bare-breasted Nike remain intact and on view in Doha through the end of June.

Armed museum guards to prevent looting

Lawrence Rothfield, director de la Cultura Policial de la Universidad de Chicago argumenta que los propios guardas de seguridad de los museos deberían ser capaces de defender sus colecciones para no dejarlo a manos de los militares o las autoridades locales. Se refiere en concreto a saqueos como los acontecidos en Iraq o Egipto, pero también apunta que así debería ser en países como los Estados Unidos que también pueden sufrir una alteración del orden social o político en cualquier momento.

Fuente: The Guardian

Museum guards and others tasked with protecting the world’s cultural treasures should be routinely armed to defend heritage sites from the depredations of conflict, according to a leading expert.

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Professor Lawrence Rothfield, faculty director of the University of Chicago’s cultural policy centre, told the Guardian that ministries, foundations and local authorities “should not assume that the brutal policing job required to prevent looters and professional art thieves from carrying away items is just one for the national police or for other forces not under their direct control”.

He was speaking in advance of the annual conference of the Association for Research into Crimes Against Art (ARCA), held over the weekend in the central Italian town of Amelia. Rothfield said he would also like to see museum attendants, site wardens and others given thorough training in crowd control. And not just in the developing world.

“Even in the US and other very stable countries, disasters can occur that open the door to looting,” he said, citing New Orleans after Hurricane Katrina as an example of how quickly normality can disintegrate.

His controversial proposal follows a string of heritage disasters arising from the turmoil in the Middle East. In 2003, looters ransacked the Iraqi national museum. In January, as protests against the regime of President Hosni Mubarak gathered momentum, thieves broke into the Museum of Egyptian Antiquities in Cairo.

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Most recently, there have been reports that the Libyan conflict has put some cultural treasures at risk. Another conference, held under the auspices of Unesco and the Italian government at Caserta near Naples this month, heard from representatives of the anti-Gaddafi rebels of a robbery at the Bank of Benghazi in May. One of those present reported that the treasures stolen included Greco-Roman gold and silver artefacts and coins.

Rothfield’s views hardened while conducting a study of the Cairo museum raid. Much remains unclear about the incident, including whether “the whole thing was a well-controlled gambit to persuade the international community that the country was descending into chaos and that the revolt needed to be crushed”, he said.

But two key points had emerged. One was that the museum authorities were unable to count on the police when they needed them most. The second was that no amount of education on the value and importance of cultural heritage would prevent a disaster.

Egyptians have long been schooled to treasure the evidence of their past. But, said Rothfield, “even if you have 90% of the people on your side, it doesn’t take many others to do the damage”.

That, of course, does not mean education is dispensable. One of Rothfield’s fellow speakers at ARCA’s conference was Laurie Rush, an archaeologist attached to the US army’s 10th Mountain Division.

Her mission is to help soldiers identify cultural property in their forward deployments and keep damage to a minimum. Five years ago, her unit produced a pack of cards, each with a different message about heritage protection.

The nine of spades, for example, has a picture of a Chinook helicopter and the message: “Rotor rush can damage archaeological sites. Locate your landing zones a safe distance away from known sites.” Rush said she had secured changes to army regulations, and these had saved a Mesopotamian settlement, several thousand years old, near forward operating base Hammer, east of Baghdad.

“A young soldier contacted us having seen military contractors scooping up dirt to make an earthen wall. He realised it was archaeological material and, because of our project, there were military regulations that empowered the base commander to give orders for the protection of the site.”

Many other sites in Iraq have been less fortunate. The invasion was the prelude to a calamity for Iraq’s cultural heritage. Rothfield said it was estimated that looters had dug up three times the area excavated before the invasion.

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“The Baghdad museum lost around 15,000 items, half of which were recovered. But the country has lost several hundred thousand items, and they will probably never come back,” he said.

Ataque al Guernica de Picasso (1974)

El 28 de febrero de 1974, uno de los miembros del grupo AWC, Tony Shafrazi, realizó una acción protesta por el perdón que el presidente estadounidense Nixon había concedido a William Calley por sus acciones en la masacre de My Lai. Calley había sido sentenciado a cadena perpetua. Tras varias reducciones sólo cumplió tres años de arresto domiciliario, hasta que finalmente le fue concedido el perdón. Tony Shafrazi regresó al MOMA para pintar en el Guernica la frase “Kill lies all” (Muerte a todas las mentiras) con pintura roja. El ataque no tuvo demasiadas consecuencias para el lienzo gracias a la capa de barniz que el Moma le había dado.

Atentado contra el cuadro de Isabel II

Un miembro de la asociación Padres por la Justicia ha sido detenido a primera hora de la tarde del jueves después de pintarrajear con un spray un retrato de la reina Isabel II que se estaba exhibiendo en la Sala Capitular de la Abadía de Westminster. El cuadro, que podrá ser restaurado, es una obra del pintor australiano radicado en Londres Ralph Heimans y fue pintado el año pasado con motivo del Jubileo de la Reina.

La protesta, que parece querer llamar la atención sobre las discriminaciones judiciales que dicen sufrir muchos progenitores en los conflictos matrimoniales y sobre todo en los litigios por la custodia de los hijos o su derecho a visitarlos, se ha producido en vísperas del Día del Padre, que en Reino Unido se celebra el próximo domingo. La asociación se ha desmarcado de un acto de protesta que ha sido ya calificado de un desprecio a la reina y que es difícil que sea bien aceptado por la opinión pública.

En el pasado, Padres por la Justicia arrojó una bolsa con harina de color púrpura al entonces primer ministro, Tony Blair, cuando hablaba en la Cámara de los Comunes y protagonizó espectaculares escaladas de algunos de sus miembros en edificios emblemáticos como el palacio de Westminster y el palacio de Buckingham.

“No ha sido una protesta oficial der Padres por la Justicia pero ha sido llevada a cabo por uno de sus miembros. El domingo es el Día del Padre y son fechas muy emotivas. Esta protesta es una forma desesperada de pedir ayuda”, declaró la asociación en una nota.

Antes, la abadía de Westminster había publicado también un comunicado explicando: “En un incidente ocurrido este mediodía, un visitante de la abadía ha pintado con espray un retrato de la reina obra de Ralph Heimans y que se exhibía en la Sala Capitular”. El cuadro ha sido retirado, que se iba a exhibir hasta septiembre, ha sido retirado para proceder a su restauración.

La obra, de 2,7 metros de alto y 3,3 metros de largo, presenta a la reina posando vestida con la ropa que llevaba en la ceremonia de coronación en 1953 y en el mismo lugar en que fue coronada. Isabel II asistió hace poco más de una semana a un servicio religioso para celebrar el 60 aniversario de esa ceremonia de coronación, aunque de hecho accedió al trono 18 meses antes, al morir su padre, el rey Jorge VI.

La obra fue encargada para celebrar el Jubileo y fue un regalo a la abadía de lord y lady Harris de Peckham. “Lo más importante ahora es restaurarlo. Va a llevar su tiempo pero se podrá restaurar”, declaró lord Harris a la BBC. “Meterse de esta manera con la reina es ridículo”, añadió. Y explicó que el agresor pintarrajeó la obra “con bastante pintura” al parecer de color turquesa.

Fuente: El País

Una imagen peligrosa

Acusan de glorificar el terrorismo a un museo público de París por las fotos de una artista palestina.

Fuente: 20minutos

Sans titre (Death n° 33) Palestine, 2011-2012

Una de las fotos que ha indignado a los sionistas franceses muestra la casa de un palestino al que la fotógrafa considera “mártir” (© Ahlam Shibli – Cortesy Jeu de Paume)
ÁNXEL GROVE. 13.06.2013 – 06:50h

La Galería Nacional Jeau de Paume de París, el museo público de los jardines de las Tullerías dedicado al arte moderno, ha sido acusado de “glorificar el terrorismo” por exhibir fotos de una artista palestina nacida en Israel. El más importante grupo de presión judío de tendencia sionista francés  ha considerado “particularmente lamentable e inaceptable” que la muestra incluya fotos de familiares de “mártires”, entre ellos, según dicen, un terrorista suicida. Han enviado una carta de protesta al Ministerio de Cultura de Francia y convocado una concentración ante la pinacoteca.

La exposición objeto de polémica es Foyer Fantôme (La casa fantasmal), de la muy conocida fotógrafa Ahlam Shibli, nacida (1970) y residente en la ciudad israelí de Haifa y de familia palestina. Se trata de una gran retrospectiva dedicada a describir las contradictorias implicaciones de la idea de hogar, desde la pérdida o la lucha contra esta pérdida hasta las restricciones y limitaciones que la idea de hogar impone a las personas que deben convivir con políticas represivas.

Homosexuales, antinazis, niños en orfanatos…

Shibli no hace una selección exclusivista ni toma una sola dirección, sino que incluye en su indagación los monumentos conmemorativos de la resistencia francesa contra los nazis y los que recuerdan las guerras coloniales francesas; los cuerpos objetos de represión de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en las sociedades orientales; las comunidades de niños que crecen en los orfanatos polacos y, por último, en la sección titulada Death (Muerte), muestra “los intentos de la sociedad palestina por retener la presencia de quienes han perdido la vida a causa de la ocupación“, que son calificados por la fotógrafa en el enunciado de la muestra como “mártires”.

Desde 2000 han muerto 6.792 palestinos y 1.102 israelíesEl Conseil Représentatif des Institutions juives de France(Consejo de Representantes de las Instituciones Judías de Francia, CRIF) no se ha molestado por el resto de la exposición ni por el mensaje de la artista. Al grupo de presión, de marcada tendencia sionista y gran predicamento entre las instituciones francesas, sólo le importan las 68  fotos que hacen referencia a las consecuencias de la agresiva y belicosa política de Isael contra los territorios palestinos, a consecuencia de la cual han muerto, sólamente desde 2000, 6.792 palestinos y 1.102 israelíes, de acuerdo con los datos más fiables.

“De combatir el terrorismo en Mali a apoyarlo aquí”

“Esto es inaceptable. Tenemos el derecho de sentirnos indignados cuando una apología del terrorismo sucede en el corazón de París. Se trata de un museo del Estado y debe haber más vigilancia. En un minuto Francia está combatiendo contra el terrorismo en Mali y al siguiente apoyándolo aquí”, ha declarado el presidente del CRIF, Roger Cukierman.

La madre de un terrorista suicida y la foto de su hijo aparece en la muestraAl dirigente, según publica el diario isarelí Haaretz, le choca que en las imágenes haya fotos —en salones de viviendas— de personas como Osama Buchkar, del Frente de Liberación de Palestina, que cometió un atentado suicida en 2002 en el que tres personas murieron y 59 resultaron heridas. En la foto concreta aparece la madre de Buchkar con un retrato de su hijo inmolado y el pie indica que el hombre “cometió una misión de martirio”.

“Presencia póstuma”

El Jeu de Paume se ha defendido a través de un comunicado. Las fotos que disgustan al grupo sionista, explican,  “no son ni propaganda ni una exaltación del terrorismo”, porque exploran “cómo los palestinos desaparecidos —mártires, según la forma elegida por la artista— están representados  en los espacios públicos y privados (carteles y grafiti en las calles, inscripciones en tumbas, altares y recuerdos en el hogar) para encontrar así una presencia póstuma en su comunidad”. El museo completa la asertación con una declaraciones de la artista: “Yo no soy una activista (…)  Mi trabajo es mostrar, no juzgar o condenar”.

Shibli retrató a militares israelíes de origen palestino beduino alistados como voluntariosUna de las secciones de Foyer Fantôme da la razón a la artista. Trackers (Rastreadores) es un reportaje realizado en 2005 con una unidad militar israelí integrada por palestinos de origen beduino que se alistan como voluntarios. “Mi idea era mostrar el precio que una minoría se ve forzada a pagar por la mayoría, quizá para ser aceptada, quizá para cambiar su identidad, quizá para sobrevivir, quizá todo esto y más”, señala Shibli.

Con los mismos contenidos y sin ninguna escandalera pública, la muestra fue exhibida entre enero y abril de 2013 en el Museo d’Art Contemporani de Barcelona, que colabora en la producción y financiación de la exposición. Tras su paso por el museo parisino, donde estará en cartel hasta el uno de septiembre, viajará a la Fundación Serralves, de Oporto (Portugal).

¿Tocar la clínica psicoanalítica del MACBA?

¿TOCAR LA CLÍNICA PSICONALÍTICA DEL MACBA?

Escribe Montserrat Rodríguez, psicoanalista, responsable del dispositivo psicoanalítico que durante diez años (2002-2011) ha funcionado en el MACBA en colaboración con sujetos adultos diagnosticados de patologías mentales graves. Trataré de transmitir algo de lo que resulta de esta acción política y clínica sostenida en este museo; sostenida y paradójicamente silenciada por la misma institución que la promueve.

Con Luis no se dio una circunstancia similar a la de Aby Warburg, pero en muchas ocasiones recordé al historiador alemán. Refiero una. Luis, ante una obra  que en su construcción contaba con la emisión de aire, dijo: ” esta obra habla de la continuidad, de lo infinito, y de la separación aparente”. Pregunté de qué continuidad hablaba, y añadió: “este objeto produce algo, aire, que está en todas partes y la tela que lo cubre separa (visualmente) la obra del contexto; pero realmente no separa porque deja pasar lo que se produce en su interior, que es lo mismo que hay afuera, aire”. Continué preguntando sobre el sentido de la tela que cubría el ventilador, y respondió así: “es ahí donde se observa el movimiento”; entonces, pregunté, ¿ese movimiento tiene que ver con el engaño? “La separación es un engaño”, respondió. Inevitable pensar en Joyce, en la lectura que Lacan hace del texto de Joyce, en su escritura, en la función reguladora de esa película que participa de lo interior y de lo exterior, interfaz de lo somático y lo mítico pulsional en Freud, y de lo real en lo simbólico en Lacan. Luis, sin conocer la teoría psicoanalítica planteaba con su lectura la función del sinthome, hablaba de los Nombres del Padre en un momento en el que se estaba armando la posible matriz de su sinthome, de lo que si se constituía le podría servir de articulación social: teníamos algún indicio, legible en sus actos y en su escritura. 

Ahí estábamos, conversando alrededor de aquélla obra; la emanación invisible hizo que Luis, para hacerse entender por los otros colaboradores, acercara la mano al objeto invitando a los demás a que experimentaran el aire que traspasaba el filtro. Nadie tocó la pieza, solo acercaron las manos; un vigilante de sala también se acercó advirtiendo que no podíamos aproximarnos de esa manera a las obras. Nos retiramos al aula. Alguien recordó que también estaba prohibido tocar el piano preparado de Cage, aunque hubo toque, y también se tocó una de las obras de R. Graham: alguien robó uno de los tomos de las obras completas de Freud, parte de una obra, y la pieza se expuso así. En esta ocasión, la conversación se centró en la cuestión de la semejanza y la identidad derivada de la pregunta sobre el consentimiento del artista en exponer algo que no era lo que él había construido, ya que el robo modificaba la obra.¡Que intenso! 

Luis no cuenta con los recursos de Warburg. La esquizofrenia se desencadenó en el inicio de los estudios universitarios; ahí se paró su vida: el desencadenamiento lo separó de la vitalidad, del deseo de saber. El segundo año de trabajo en el Macba retomó lo que había dejado más de veinte años atrás. Su producción, verbal y gráfico plástica daba para pensar que estábamos en marcha construyendo la matriz  de una suplencia, de sus formalizaciones, además de ir sabiendo, gracias a sus lecturas, de la estructura de estas matrices en las producciones de algunos artistas cuyas obras estaban en exposición.

Hoy hablamos de Luis. Escucharle nos llevó a aprender mucho; el corte abrupto en el trabajo hizo que él no pudiera llevarse su parte. Si quieren podemos tocar el tema. Un avance. Este documento se inscribe en una acción epistolar propiciada por ¿La muerte de la clínica?, conferencia que Beatriz Preciado dio en el MNACRS en marzo de 2013 ( visible en you tube). Las cartas, bajo el epígrafe “Las muertes de la clínica” responden a esta conferencia; las voy remitiendo a operadores culturales, algunos vinculados al MACBA y al MNCARS, espacios relacionados con este proyecto clínico o con su causa. Algunas instancias dan acuse de recibo y aunque el silencio ha sido la respuesta mayoritaria, con esta carta se entiende que no cabe la disuasión ni el silencio absoluto sino en aras de una segunda muerte. Se entiende también que las políticas concentracionarias existen en el núcleo de lo que se propugna desde los enunciados que supuestamente actualizan el pensamiento político y las funciones políticas de lo artístico. Hablo de lo real y también de las investiduras del poder. 

De la vertiente científica de esta práctica resultan saberes inéditos sobre la mecánica de los procesos de creación de lenguaje, la consistencia de la producción artística y las lógicas del vínculo social que provienen de una práctica psicoanalítica con pacientes de los Centros de Día de la red de salud mental de Barcelona y su provincia. Eso está ahí; después de diez años de investigación esto se constituye como hecho patrimonial, y aunque hayamos de revisar el concepto, ha de ser público lo que viene de lo público, porque lo que resulta de ahí es del común. 

Sostengo la dimensión subversiva de la constitución de este dispositivo, su vinculación con los antecedentes de la clínica de Jean Oury y Francesc Tosquelles , la expansión de sus límites y la puesta en acto de una pragmática que propone una clínica radicalmente instalada en el derecho de todo sujeto a poder hacer con lo que constituye el ser ciudadano, al margen de los dictados de la tiranía socio- política de la Salud Mental.

No es una práctica orientada a la supuesta elaboración artística, aunque ocasionalmente se diera la producción de escrituras gráfico-plásticas; esta era condición sine qua non para pensar un dispositivo cuyo objeto era saber del devenir del acontecimiento analítico, si acontecía, al margen de los paternalismos de oficio y de toda política evaluadora. 

Si tienen interés en tocar el tema remitiría dos documentos: la colección de cartas a la que me he referido, y el postfacio del ensayo en el que estoy trabajando, resultado de diez años de ensayo político, de una clínica que inaugura su propio régimen de verdad. 

Cómo ‘desprohibir’ con elegancia

Fuente: Yoroboku (Markus Hurst)

‘No tocar’. ‘Silencio, por favor’. ‘No pisar el césped’. ‘Prohibido hacer fotografías’. Los museos y monumentos están llenos de directrices que acompañan a las personas que las visitan. La mirada penetrante de los vigilantes nunca está lejos para asegurarse de que estas reglas se cumplan. Sus pasillos y paredes respiran solemnidad y seriedad. El disfrute se promueve desde una distancia prudencial.

Conscientes de la frialdad que transmiten estas directrices, The National Trust, el mayor gestor privado de patrimonio histórico en Reino Unido, decidió utilizar estos mismos recursos gráficos para hacer un guiño a sus visitantes. Durante las últimas semanas, la organización ha instalado una serie de señales en sus propiedades que utilizan recursos normalmente asociados con prohibiciones para hacer lo contrario, como ya adelantó Creative Review.

El cartel normalmente utilizado para informar de que hacer fotografías está terminantemente prohibido se convierte en una recomendación como lugar idóneo para capturar imágenes:

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Esta zona no solo no está restringida, está reservada especialmente para el ocio y el divertimento:

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¡Exclamación! ¿Me estarán diciendo lo que no puedo hacer? Al contrario, me están informando de que este es un sitio donde deberías sentarte (es un lugar precioso, dicen):

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La famosa frase “Keep off the Grass” (No pisar el cesped) se convierte en “Keep on the Grass” (Mantente sobre el césped):

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“¡ATENCIÓN! La necesitarás para ver la abundancia de fauna y flora en esta zona”:

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“Observa las bellas flores salvajes mientras caminas por el bosque. Haz fotos, huele su aroma, disfruta de tu día”:

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“Por favor, TOCA los arboles. Incluso abrázalos”:

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“La campaña está diseñada para convencer a los visitantes de que exploren, disfruten, saboreen y toquen. Creamos una serie de 9 señales que, a primera vista, parecen advertencias o instrucciones para no hacer nada cuando en realidad piden que hagas lo contrario”, explica The Click, el estudio de diseño británico que ha creado la acción.

La estética respeta el estilo utilizado tradicionalmente por The National Trust para ‘desprohibir’ con elegancia británica.

Gracias a María Domínguez por el pase.

El zoo humano, revisitado

Al hilo de otra entrada que hicimos sobre la exhibición de humanos:

“El zoo humano. Exposición en Berlín”. Fuente: El Mundo

Uno de los integrantes de la polémica exposición en el recinto ferial de Hamburgo Kampnagel. | Bild

La exposición pretendía escandalizar y lo ha conseguido, hasta el punto de entrar en la agenda del Bundestag alemán. El proyecto artístico que puede visitarse en recinto ferial de Hamburgo Kampnagel consiste en un zoo humano en el que se muestran “ejemplares indeseables dependientes del Estado”.

Un parado, un sin techo, un receptor del programa de ayudas sociales Hartz IV, incluso una madre soltera. Cada ejemplar aparece correspondientemente catalogado y en lo que sería una muestra de su hábitat natural, que en unos casos son cartones sobre los que dormir, en otras botellas de bebidas alcohólicas y, en el caso de los presos, son mostrados en sus celdas, con rejas y todo, lo que termina de redondear la apariencia de zoo humano de la exposición. Los visitantes pueden darles comida, aunque se les recomienda que no se acerquen demasiado.

El grupo artístico vienés God,s Entertaiment, responsable de la exposición, no ha dado muchas explicaciones sobre su intención artística, más allá de llamar la atención sobre los marginados y la discriminación a que la sociedad les somete, pero apenas lleva abierta la exposición tres días, en el marco del Wildlife Art Festival, y los grupos parlamentarios alemanes están ya tomando posiciones en Berlín.

Otra de los participantes en la exposición alemana. | Bild
Otra de los participantes en la exposición alemana. | Bild

El portavoz de Política Social de la CSU Max Straubinger, ha calificado el proyecto de “aberrante e inhumano”. “Es cruel y hace un retrato muy negativo de las prestaciones sociales que no se corresponde con la realidad. El programa Hartz IV permite a personas desfavorecidas participar de la vida social, aunque sea en un nivel limitado, pero es una cuerda de conexión con la sociedad, no una condena a la marginación”, se queja.

La política verde Beate Müller-Gemmeke considera que la exposición es “demasiado grosera” y acusa a los organizadores de “escudarse en la libertad de expresión para hacerse publicidad gratuita a costa de marcar como excluidos a aquellos a los que la sociedad hace mucho por integrar”.

El Wildlife Art Festival estudia desde el punto de vista del arte la transformación de las relaciones entre el hombre y los animales. Sus patas académicas son, por así decirlo, tambaleantes, y propone la reflexión sobre asuntos como “el papel de los perros en las culturas totalitarias desde una perspectiva histórica” o la “producción industrial de carne”. Los organizadores del festival defienden la exposición titulada ‘Zoo Humano’ alegando un supuesto planteamiento “zoopolítico”.

Otro momento de la exposición. | Bild